El Talento
El talento, la gestión del talento, atraer y retener el talento, son conceptos que escucháis o leéis en diferentes foros con cierta asiduidad últimamente, tanto que ha acabado perdiendo el verdadero significado de la palabra debido al mal uso y reiteración del concepto.
Muchas organizaciones creen tenerlo en sus plantillas, algunos profesionales consideran que lo poseen simplemente por haber conseguido tener cierto éxito en algunos proyectos temporales, pero realmente ¿ sabemos con claridad que es el talento ?, personalmente creo que no , pienso que no estamos preparados para identificarlo cuando lo tenemos delante, o por lo menos identificarlo sin dejar que nos influya una visión personal de lo que cada uno identifica como talento.
Empecemos por el principio, ¿ cual es la definición oficial de el talento ?
Talento es la capacidad de entender y potenciar el desempeño de una ocupación.
Yo tengo otra visión de lo que es el Talento, ya que se puede ser inteligente y exitoso pero eso no implica tener talento, para mí lo que marca el talento es la capacidad de las personas de generar valor a otros, con sus actos, reflexiones o explicaciones, es decir una persona capaz de mejorar y transformar entornos enriqueciéndolos o dotándolos de valor.
No es que las organizaciones hoy en día no estén preparadas para identificarlo, es más creo que vivimos un momento dulce en cuanto al nivel de preparación de los integrantes de los dptos de RRHH, sino más bien creo que dependiendo de los valores y fortalezas propias del reclutador hace que un mismo perfil pueda pasar totalmente desapercibido así como que pueda resaltar claramente ante el resto de candidatos, resumiendo es un problema de percepciones personales.
El perfil ideal.
Como profesionales identificar un candidato que tiene un título universitario, que posee un Master especializado y que habla diferentes idiomas no debería identificarse como talento ya que pienso que simplemente es un perfil con una buena preparación, pero debemos ir mucho más allá, debemos conocer sus inquietudes, su ambición, su capacidad a la hora de comunicarse, conocer sus valores, su capacidad de liderazgo y lo más destacable para mí su perseverancia y ambición por mejorar.
Entonces ¿ cual es el candidato ideal ? difícil responder ya que la diversidad de perfiles con los que hoy en día se encuentran los reclutadores es interminable, por lo que identificar el talento aprovechable resulta una misión bastante compleja.
Conozco perfiles que poseen talento natural, son auténticos diamantes por descubrir, pero en algunos casos no están dotados de ambición ni fuerza de voluntad para perseverar hasta ser unos auténticos fuera de serie en su materia, por lo que se quedan exclusivamente en perfiles que podrían haber sido brillantes.
También conozco perfiles que sin ser tan brillantes inicialmente están dotados de una gran ambición, cada día perseveran en su trabajo por mejorar sus capacidades y nunca bajan los brazos hasta conseguir las metas que se han establecido, esto tiene un valor doble puesto que sus esfuerzos son mayores dado que carecen de esa capacidad natural para aprender rápido y desarrollarse, pero lo suplen con una actitud incansable de trabajo y esfuerzo , el resultado suele ser que consiguen ser exitosos aunque en una franja de tiempo bastante más amplia.
Desgraciadamente en los modelos de empresa actual también existen los perfiles vende humo, ni poseen talento natural ni realizan grandes esfuerzos por mejorar o formarse, emplean la mayor parte de sus energías en decirle a los demás lo buenos que son en su trabajo, que conocen previamente cualquier tipo de enseñanza que su entorno les brinde, aprovechan cualquier comentario o momento para intentar vender sus cualidades cuando realmente no existen, son capaces de indicar que son especialistas en una materia cuando en la vida han abierto un libro sobre la misma, piensan que con repetir públicamente este tipo de mensajes y a poder ser en un tono elevado esto les dota de esas capacidades por inspiración divina.
Es una pena porque normalmente al repetirlo tanto ellos como su entorno acaba convenciéndose de que esto es así y se cuenta con ellos para opinar sobre temas en los que en ningún caso están capacitados, estos perfiles aunque parezca mentira suelen tener cierto éxito, pero esconden una realidad peligrosa para las empresas y es que su trabajo está soportado normalmente por sus colaboradores o compañeros, los éxitos son suyos y los fracasos de sus equipos o superiores, el foco de su esfuerzo no es hacia mejorar sus capacidades sino a parecer que lo hacen.
La combinación hacia el éxito.
Como casi todo el mundo respeto y admiro el talento natural, pero considero que el Talento sin otras capacidades no sirve de nada, no me imagino a Nadal triunfando sin su incansable espíritu de lucha, no me imagino a Sean Pen ganando un oscar interpretando papeles comerciales que no haya elegido como un reto personal, no me imagino a Steve Jobs cambiando la manera de entender la tecnología mundial si no hubiese sido un personaje obsesionado con el diseño y la pasión constante por diferenciarse del resto.
Todos ellos poseen talento natural pero eso no es lo que les ha llevado al éxito, sino la combinación de ese talento con otras capacidades como la perseverancia, el espíritu de lucha, ambición, creatividad, constancia, carisma, etc, por lo que yo entiendo el talento como la pieza central de un puzzle que necesita combinar con otras piezas para que tenga sentido.
La combinación del talento con otras capacidades es lo que realmente marca el crecimiento y el desarrollo exitoso de un perfil, precisamente ese debería ser el principal objetivo de las organizaciones, localizar el talento interno dentro de sus equipos e intentar potenciar otras capacidades que lo complementen y haga de esos perfiles profesionales de éxito, pero ¿ cuales deberían ser esas otras capacidades a desarrollar ? dependerá del perfil, pero está claro que las organizaciones que consigan dar con la combinación adecuada tendrán un futuro prometedor y sus equipos estarán compuestos por personas que garantizarán un alto rendimiento.
By Juan Carlos Rivera


